El Limbo, en la historicidad cristiana, se refiere a un estado o lugar temporal de las almas de personas creyentes al cristianismo, las cuales, al morir no bautizadas, no se libraron del pecado original, a través del bautizo, como los infantes y otras almas de peri puerperio inocentes por diversas razones. Esta posición dogmática de la Iglesia Católica, no obstante, ha tenido cambios en la modernidad, desde el año 2004 con una carta encíclica motivada por el Papa JP II (https://www.20minutos.es/noticia/225682/0/abolicion/limbo/cielo/). También aquellos adultos que, no habiendo cometido pecado personal alguno, no hubieran tenido la oportunidad de conocer la doctrina cristiana ni ser bautizados, aunque el estado de concupiscencia, por el pecado original, que lo sugiere. Para ambos casos, los padres y teólogos de la Iglesia remiten las incertidumbres del destino de los niños sin bautismo o los no bautizados de otras edades a la inconmensurable misericordia de Dios, enfocada en el pasaje bíblico que dice “dejad que los niños vengan a mí” (Mc 10:14). En el caso de otras edades, sería una aplicación extendida. Pienso que esta postura teológica es una muestra del oscurantismo llevado a la fe (ese que siempre ha rodeado a la muerte) en sus incontables interpretaciones tanto clericales como seculares.
También la palabra limbo podemos utilizarla para describir una localidad o existencia putativa, o alternativa, que nos asiste como idea, con una concordancia importante en relación a nuestra realidad, pero que no podemos probar. Tal es el caso de los plausibles accesos a mundos paralelos, de cuarta dimensión, o más, los que superan nuestro entendimiento de las tres dimensiones espaciales convencionales. Algunos físicos famosos que desafiaron la geometría euclidiana, como Lobachevsky, Minkowsky, Riemann, Ouspensky, Lorenz, Einstein y otros. (https://es.qaz.wiki/wiki/Bernhard_Riemann). Todos ellos quisieron probar qué hay o habría más allá del limbo de nuestra espacialidad “real” y “aparente” (¡¡¡a la vez!!!).
El interesante vocablo también fue utilizado, al inicio de los años 60, cuando Chubby Checker protagonizó un sencillo que hizo récord de taquillas, ventas y moda de baile, dentro y fuera de los EEUU, el Twist, que significó una locura de la población juvenil de la época. La letra de la canción original era un tanto enigmática porque el gran guitarrista y compositor Billy Strange, quien había compuesto para Elvis, Sinatra, así como para películas, la vio como lújubre y monótona; incluso, al escucharla, pensó que podía hacer una mejor pieza musical en 5 minutos, apostando $100 con un incrédulo amigo del set de grabación, sin imaginar lo que ocurriría después, que no solo mejoraría la susodicha canción “monótona”, sino que en pocos meses recibió un cheque de $63.000 de Broadcast Music Inc. (https://www.amazon.com/-/es/Chubby-Checker/dp/B000B8I8XW).
Se dice que Strange, como creía que ese cheque era un error, llamó a BMI, para verificar si ese dinero tenía justificación, a lo que el CEO de la compañía le confirmó que efectivamente era una rendición por los derechos de la nueva producción musical que subía de nivel en las estaciones y se proyectaba como un fenómeno musical bajo el nombre de “LIMBO rock…”. De hecho, esta canción obtuvo récords en 1961 y en 1962, marcando una revolución social, y ha sido interpretada por miles de cantantes a lo largo de casi 60 años.

Fig. 1 Limbo Rock
Pienso que la letra hace referencia a vivir en el limbo, entre la realidad y lo imaginario, marcando un baile que contorsione dos cuerpos separados, en ritmo subyugante, de una manera, como podría pensar un neurólogo, tónica y clónica (fuerte y débil). Trato de imaginar por qué el afamado guitarrista cuyo apellido indica lo extraño (Strange), vio como “extraños” tanto el título como la letra de la canción…Después de los años 60 se han sucedido muchos usos del término, para juegos, actividades, usos metafóricos, y otros, a lo largo del tiempo y los lugares.
La palabra limbo procede del latín limbus, que significa orla, banda, borde o franja decorada de una vestimenta, y se usa también en latín como la franja celeste de las constelaciones del Zodíaco. De hecho, muchas cartas astrológicas llevan mencionado el vocablo para referirse a los estados de los distintos signos zodiacales, en los cuales la existencia y el destino se interpretan en su amplia incertidumbre, pero guiada por las cartas astrológicas.
Cercano al movimiento esotérico y místico, existen muchas actividades de apoyo humanístico, sobre todo al manejo de enfermos de HIV o cáncer, para los cuales se esbozan diversas conductas de reforzamiento; como ejemplo de ello algunos enfermos de cáncer con formaciones relacionadas con las ciencias de la salud, como la Dra. Deborah Cummings, de Tacoma, Washington, llevaron a cabo grandes obras de motivación y activismo para aquellas personas que la sociedad las deja sin esperanzas, en un estrato incierto o desconocido, que puede llamarse “límbico”, de la humanidad. (https://www.google.com/search?q=dra.+debora+cummings+tacoma&source=lmns&client=firefox-b-d&hl=es-419&sa=X&ved=2ahUKEwjayvXU3ezuAhVTJFkKHbx-BqwQ_AUoAHoECAEQAA). Ver Fig. 2.

Fig. 2. Dra. Cumming
El término limbo, referido a las ciencias médicas, fue acuñado en 1878 por el genial médico neurólogo francés Paul Broca. Le llamó «le grand lobe limbique» (el gran lóbulo límbico) para referirse a la zona ubicada hacia el borde inferior de la glándula pineal (limbus en latín, “borde”). La descripción inicial que realizó Broca del "gran lóbulo límbico" era la que está formada por tres estructuras en forma de raqueta; el "corozo" de tal "raqueta" correspondería al nervio y especialmente al bulbo olfatorio ; la parte superior correspondería el gyrus cinguli o giro cingulado (cingulus en latín significa cinturón) y la parte inferior a la circunvolución del hipocampo; para más acotación, el uso de la palabra "límbico" por parte de Broca correspondía entonces a la parte inferior de la corteza cerebral, que se corresponden con las denominadas áreas basales y telencefálicas ( https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/3583/Paul%20Broca).
Henry Turner en 1890 denominó rhinencephalon (rinoencéfalo, encéfalo nasal) a la mayor parte de las áreas límbicas por la importancia que en éstas parecía cobrar el bulbo olfativo y las respuestas a los estímulos olfativos (evolutivamente más antiguas que las áreas correspondientes a estímulos visuales y auditivos), incluyendo desde los bulbos olfatorios hasta las áreas corticales posteriores del hipocampo. James Papez descubrió en 1937 el circuito que lleva su nombre, demostrando que la corteza cingulada y el hipotálamo están interconectados mediante el núcleo anterior del tálamo, el hipocampo y los cuerpos mamilares, y que estas conexiones son necesarias para el control cortical de la expresión emocional. Paul MacLean (1949) —como Christofredo Jakob— habló de "cerebro visceral" y amplió estas ideas para incluir más estructuras de una forma más difusa; en 1952 surge la denominación "cerebro límbico" y sistema límbico (así como paralelamente las de cerebro reptiliano o cerebro reptílico que MacLean hipotetiza como precedente del límbico, e incluso "cerebro paleomamífero" (https://jralonso.es/2017/08/24/el-mito-del-cerebro-reptiliano/). Ver Fig. 3.
La descripción anatomo fisiológica del sistema límbico, aunque con las limitaciones obvias de complejidad neural, ha sido ampliada por Goldar, Heimer, Nauta, Yakovlev y otros; pero de nuevo, como se han realizado tantas observaciones bajo diversas estrategias a lo largo de las épocas, actualmente no hay una descripción anatómica claramente aceptada mundialmente. Incluso hay escuelas que niegan la existencia de la unidad funcional como sistema real. Es por ello que se mantiene una fuerte controversia sobre la definición de lo límbico. De hecho, inicialmente cuando se acuñó la palabra, se postuló que el área límbica era solo el centro instintivo y emocional del cerebro, a nivel basal según Broca, quedando las actividades cognitivas, intelectuales y racionales como una actividad típica del neocórtex. Sin embargo, para la época de Broca no fue discutida la denominación de este sistema. Finalmente se descubrió que tal diferenciación tan taxativa era más difusa: por ejemplo, una lesión en el hipocampo conlleva a graves deficiencias cognitivas. Por estudios morfométricos, las áreas de borde cortical o sistema límbico, generalmente tienen menos capas neuronales que las típicas seis capas de la mayor parte del neocórtex, y son señaladas como alocórtex y arqueocórtex al ser filogenéticamente más primitivas.

Fig. 3 Sistema límbico
Un paradigma imperante de la psicología del siglo XX establece que el sistema límbico corresponde a la localización física del subconsciente, mientras que las áreas filogenéticamente más modernas del córtex o corteza cerebral corresponden a la consciencia. Se esbozaba la idea de que la corteza es intelectiva o planeadora y el sistema límbico efector, más cercano a las emociones. Quizá por ello se le relaciona con el subconsciente, esa dimensión más literaria que científica, y en todo caso oscura… Sin embargo, las actividades del pensamiento humano casi siempre o quizás siempre, implican la actividad de todo el sistema nervioso central. Así se establece que el procesamiento más elaborado (intelectual-cognitivo-reflexivo) se lleva a cabo en las áreas corticales más modernas ubicadas en la zona cortical frontal- prefrontal, mientras que las emociones o instintos (pulsiones y marco emocional) tienen un retraso en el área principal de procesamiento en el sistema límbico, por ejemplo, en el tálamo, la corteza cingulada, etc.…Por ello, es complicado aún aclarar y realizar un mapa del pensamiento humano!!! …En la historia, Brodmann realizó por vez primera una morfología citoarquitectónica, basado en una genialidad, y pudo realizar descripciones morfológicas de cortes, con tinción de Nissl, de hasta 52 áreas cito morfológicas, pero con el paso de los años y de la tecnología, por ejemplo, como las tomografías de emisión de positrones y la medicina nuclear, se ha llegado a entender que no es posible catalogar regionalmente, y con certeza o limitación, la conducta o la fisiología del sistema nervioso (https://www.google.com/search?client=firefox-b-d&q=brodman+biograf).
El sistema límbico es una de las partes más antiguas del cerebro en términos filogenéticos y evolutivos. Se ha propuesto una especie de arborización caudo craneal desde la médula hacia la corteza cerebral. Los primordios de las diversas partes ya se encuentran en los peces, desde el plausible cerebro límbico que estaría precediendo, evolutivamente; luego, en sentido cráneo caudal vendrían el puente de Varolio o protuberancia, el bulbo raquídeo o médula oblonga y la médula espinal caudalmente. Atendiendo al desarrollo en el tiempo, el sistema o cerebro límbico está superado por los giros de la corteza cerebral de hasta 6 circunvoluciones. De hecho, prácticamente la mayor parte del cerebro de los tetrápodos primitivos, como anfibios y reptiles, han llegado a evolucionar únicamente hasta este cerebro basal, como se le puede llamar. Sin embargo, saltan cuestionamientos sobre algunos comportamientos inesperados de aprendizaje y cognitividad, por ejemplo, en aves, e incluso en reptiles, que no se explican sino por el uso de funciones “superiores” o más “evolucionadas” (Gardner, Russell; Cory, Gerald A. (2002). The evolutionary neuroethology of Paul MacLean: convergences and frontiers. Nueva York: Praeger. ISBN 0-275-97219-4. OCLC 49649452).
El Sistema Límbico está integrado (integrado?) por una serie de estructuras más o menos complejas, que se ubican alrededor del tálamo y debajo de la corteza cerebral. Responde por la vida afectiva, instintiva, y es partícipe en la formación de memoria, en las que participan el hipotálamo, la amígdala, el fórnix, el hipocampo, y otras áreas relacionadas, como se enlista adelante. Las funciones principales del sistema límbico son el inicio de la realización o ejecución de actividades, con menor o mayor dependencia de las áreas más complejas. También de la preservación y homeostasis del organismo, con lo cual sería un buen ejemplo de una evolución adaptativa, tanto del individuo como de la especie, al medio externo; también de la integración de la información genética y ambiental a través del aprendizaje, relacionable con los cambios tanto genéticos, como epigenéticos, y por supuesto la tarea de integrar nuestro medio interno con el externo antes de realizar una conducta, relacionable con diversas áreas frontales y prefrontales. De todo lo anterior, el uso de ejemplos y relaciones para explicar esta organización neural, que es el objeto de esta nota, se constituye en un ejercicio mayéutico, ya que el terreno del conocimiento está en una marcada transición paradigmática. Desde estos días, creo, los avances ya no serán basados en experimentos biológicos como en el pasado, como el caso citado de los estudios cito arquitecturales de Brodmann, sino en bioinformática con procesadores neuromórficos. Sí creo que podríamos, en pocos años, registrar con gran precisión y completitud las vías de conectividad. Estos avances buscarán emular la organización del engrama neural, pero llevada a dispositivos, como algoritmos, más allá de los protocolos de inteligencia artificial, ya que estas unidades tienen capacidades intelectivas análogas al cerebro natural (file:///C:/Users/VICTOR~1/AppData/Local/Temp/52874-Texto%20del%20art%C3%ADculo-259718-1-10-20150902.pdf).
Para efectos de numerar, con intención profusa, las diversas partes físicas, más o menos aclaradas en sentido funcional, de las que está compuesto el sistema límbico, tenemos:
1. Corteza cingulada, que se halla en el borde interno de la corteza cerebral.
2. Formaciones hipocámpicas: hipocampo dorsal (corresponde al indusium griseum) e hipocampo ventral (formado por la asta de Amón, cuerpo franjeado, giro dentado y el subículo). Ver Fig. 5.
3. Complejo amigdaloide : corteza periamigdalina, núcleo amigdalino y estría terminal.
4. Área septal: núcleos sub cingulares, al parecer posee unas neuronas que son centros del orgasmo, una para los hombres, cuatro para las mujeres.
5. Formaciones olfatorias: lóbulo piriforme entorrinal y subículo (centro epileptoide).
6. Núcleo dorso mediano y núcleo anterior del tálamo óptico. Ver Fig. 4.
7. Corteza orbitofrontal, es una región del lóbulo frontal del cerebro relacionada con el procesamiento cognitivo de la toma de decisiones.
8. Núcleo accumbens o de recompensa, placer, adicción, efecto placebo, etc.
Es de capital importancia, recordar que el hipotálamo reúne características independientes de manejo orgánico-anímico, si se quiere. Su localización es estratégica, debajo del tálamo, dentro de los dos tractos ópticos, y encima, en intimidad con la glándula pituitaria. Es una de las partes más relacionables del cerebro y reúne una importancia capital en relación con la homeostasis. Lo podemos considerar como un centro regulatorio con alto grado de independencia, relacionado con las funciones del sistema nervioso tanto simpático como parasimpático. El hipotálamo es capaz de recibir información desde varias fuentes:
• Nervio Vago: información sobre la presión sanguínea y la distensión intestinal.
• Nervio óptico: información sobre luz y oscuridad, y los contenidos visuales.
• Desde la formación reticular en el tronco cerebral, recibe información sobre la temperatura de la piel.
• Desde neuronas en los ventrículos, información sobre el fluido cerebroespinal incluyendo las toxinas que inducen al vómito.
• Desde otras partes del sistema límbico y el nervio olfatorio, información que ayuda en la regulación del hambre y la sexualidad.
• Desde muchos sensores propioceptivos que entregan información acerca del balance iónico y la temperatura de la sangre.

Fig. 4 Posición del tálamo
Por otro lado, el hipotálamo envía importantes señales al organismo de dos formas:
• Por el sistema nervioso autónomo, que se le subordina, y por ello lo controla.
• Por la glándula pituitaria, con la que está conectado química y biológicamente. Ver Fig. 5.
Hipocampo
El hipocampo, consiste en dos "cuernos" que describen una curva que va desde el área del hipotálamo hasta la amígdala, está relacionado con la transformación o asociación según el aquí y ahora (memoria a corto plazo), así como a largo plazo). Igual ahí reside principalmente la memoria a corto, largo plazo y el aprendizaje. La información está recogida por el fórnix que la lleva a los cuerpos mamilares. Desde aquí va al núcleo anterior del tálamo que envía la información hasta la corteza cerebral. Está formado por varias estructuras cerebrales que se activan ante estímulos emocionales, en lo que fue enunciado inicialmente como circuito de Papez, en 1908, por Cristophredo Jakob, de la Escuela Germano Argentina de Neurobiología.

Fig. 5 Hipotálamo y sistema correlacionable local
En la clínica, la epilepsia del lóbulo fronto-temporal o epilepsia límbica, muestra una gran correlación con el sistema de Papez de las emociones, y se ha observado que muchos epilépticos con crisis parciales simples, muestran un foco epileptógeno en el hemisferio derecho, que es el que procesa mayormente las emociones.
Amígdala cerebral
La amígdala cerebral es una masa bilateral y simétrica, con forma y tamaño de dos almendras que está situada a ambos lados del tálamo, en el extremo inferior del hipocampo. Cuando es estimulada eléctricamente, los animales responden con agresión, y cuando es extirpada, los mismos se vuelven dóciles y no vuelven a responder a estímulos que les habrían causado rabia; también se vuelven indiferentes a estímulos que les habrían causado miedo o respuestas de tipo sexual. La amígdala sigue en el cerebro esta vía: Amígdala->hipotálamo->sustancia gris periacueductal que hace que se produzcan manifestaciones autonómicas como cambios en la actitud somato motora. Ésta es la responsable de que, por ejemplo, cuando alguien nos atrae emocionalmente se nos dilaten las pupilas o que, por ejemplo, nos ruboricemos cuando hablamos en público o en una exposición.
Mediante las conexiones tálamo-amigdalinas se procesa el significado afectivo de estímulos sensoriales muy simples (ej. un pitido o una lucecilla), mientras que a través de las conexiones tálamo-corticales se procesa lo complejo sin componentes afectivos. Por el contrario, mediante las conexiones cortico-amigdalinas se insuma a la información compleja, elaborada en la corteza, del componente emocional. El orden temporal o secuencial varía, sugiriéndose que puesto que la vía tálamo-amigdalina es más corta y se activa antes que la tálamo-cortical, los estímulos más simples activarían previamente los circuitos emocionales amigdalinos, preparando a esta estructura para recibir la información más compleja y elaborada procedente de la corteza y, entonces, dotarla de su componente emocional. Por otro lado, lo que conecta la amígdala con el hipotálamo es la estria terminalis que es la responsable de que el hipotálamo se conecte con el tronco del encéfalo y produzca esas manifestaciones autonómicas o vegetativas. Otras áreas de gran interés relacionadas con el sistema límbico son
Circunvolución del cíngulo : Es la parte de la corteza cerebral que en sentido más externo del sistema límbico, siendo una vía desde el tálamo hasta el hipocampo y el uncus, y está asociado con las memorias a olores y dolor. Se encuentra en la porción marginal de la corteza cerebral, en la superficie interna del hemisferio cerebral, y nace a nivel del cíngulo del cuerpo calloso, donde se une con el extremo anterior de la circunvolución perpendicular interna y forma un lobulillo diminuto denominado encrucijada olfatoria o centro de Broca. Se continúa hacia dorsal con el giro parahipocampal.
Área septal: Se halla frente al tálamo, se dice que posee unas neuronas que son centros del orgasmo, una para los hombres, cuatro para las mujeres. Se halla por debajo del pico del cuerpo calloso frontal a la lámina terminal (la capa de materia gris en el cerebro que conecta el quiasma óptico y la comisura anterior, son neuronas de tamaño medio dispuestas en 3 grupos: medial, lateral y posterior. De hecho, los núcleos septales reciben fibras aferentes desde múltiples localizaciones: del bulbo olfatorio por la estría olfatoria medial, del hipocampo por el fórnix, del cuerpo amigdalino por la estría terminal y desde luego, de la corteza prefrontal. Así pues, son un centro de relevo o asociación entre el rinencéfalo, la corteza visceral, el hipotálamo y el epitálamo. Los núcleos septales envían sus fibras eferentes hacia el hipotálamo y el epitálamo.
Área tegmental ventral (A.T.V., o V.T.A. en inglés): está en el tronco cerebral, consiste en vías de dopamina que parecen ser centros del placer (felicidad). El ATV es el punto de origen donde se encuentran los somas del sistema dopaminérgico mesocorticolímbico, y está ampliamente implicado en el sistema de recompensa natural del cerebro, el mismo que actúa en numerosas adicciones. Es importante en la cognición, motivación, juegos eróticos, orgasmo, dependencia a las drogas, sentimientos de amor, y varios desórdenes psiquiátricos. El ATV contiene neuronas que se proyectan hacia numerosas áreas del cerebro, desde la corteza prefrontal (CPF) hasta el tallo cerebral pasando por numerosas regiones entre estas dos.
Núcleo accumbens o acuminado es un grupo de neuronas ubicadas en la confluencia del núcleo caudado y la porción anterior del putamen, lateralmente con respecto al septum pellucidum y realmente tiene mucha importancia en aprendizaje correlacionado generalmente con la amígala y el hipocampo, aunque en realidad es mucho más complejo. Ver Fig. 6.
Corteza prefrontal: Es la parte del lóbulo frontal que se encuentra frente al área motora, La CPF está implicada en numerosas funciones cerebrales superiores como la percepción, atención, memoria, lenguaje, inteligencia, consciencia, etc. Participa en numerosos procesos cognitivos -como la memoria de trabajo o memoria operativa-, funciones ejecutivas, así como en la toma de decisiones, la planificación del comportamiento y el procesamiento de señales emocionales. Además de relacionarse con lo anterior, está también vinculada a las mismas vías de dopamina que el área tegmentaria ventral, aunque se encuentra fuera del sistema límbico al ser un área evolutivamente reciente, y por supuesto, más compleja.

Fig.6. Topografía de los principales neurotransmisores
Finalmente, con respecto a la memoria y la inteligencia o más bien los tipos de inteligencias, la Fig. 6 nos ilustra la acción interrelacionada de los neurotransmisores, los cuales se potencian con mayor frecuencia en eventos asociados con situaciones alegres, tristes o dolorosas determinadas. Según el paradigma actual, estos estados mentales están asociados con la liberación de los neuromoduladores, tales como la acetilcolina (en situaciones de atención máxima), dopamina, noradrenalina, e incluso hormonas esteroides, tales como el cortisol en situaciones estresantes o novedosas. Cabe agregar que la neurofisiología es un terreno amplísimo, que debe consultarse en el url al final del texto.