jueves, 19 de noviembre de 2009

Poesía cosmológica y traducción de la poesía

Hola, mis amigos: En un esfuerzo por agotar las fronteras de la física, Albert Einstein, lo sé y tengo una certeza de que sentía así, quiso llevar todos los fenómenos cósmicos a un campo unificado por cuanto creía que Dios basaba su creación en una sola ley y de la forma más simple. Por lo anterior, desde 1905, mi admirado físico quiso descubrir una teoría de campo unificado para meter en un solo fenómeno la física de Newton (gravitones) y la física moderna de Maxwell (electromagnetones). Después de 1950 Don Alberto supo que ya no podría lograr semejante sueño, que solo podría tenerlo en su corazón, en ese campo unificado del alma que nos dice que todo es simple aunque no esté en nuestras manos. Yo le llamo a esto la vocación intuitiva o revelación (que nos viene de Dios) por medio de la cual el ser humano se distingue de los animales. 

 

 Recuerdo haber leído que una vez se le preguntó a Alberto Einstein por qué no usaba crema de afeitar y dijo que ya era suficiente complicación mojarse la barba y ponerse jabón... Ahora bien, respecto a la poesía que me ha dado en escribir y describir, en el libro que titulé "Poemas y fronteras", y que algunos piensan que es un sacrilegio explicarla, les diré dos cosas: 1.- El que escribe un pensamiento original, una poesía, una pieza musical, etc, tiene el derecho natural (prístino) de explicarla, si quiere. 2.- Las verdades del alma o las intuiciones, como les ejemplifiqué arriba, están codificadas por el engrama de la mente que las originó, y creo con David Hume que son objetos reales basados solo, solamente, en la experiencia. De ahí que existe un valor descriptivo propio. Sé que todos queremos agotar nuestras inquietudes intelectivas, y sobre todo llegar a la verdad. 

 

En el caso del primer capítulo de la obra arriba citada, el interés mío será agotar el significado oficial de cada poema. Es la "nomenclatura" de lo que pasó, que, estoy convencido, cada poema fue real basado en un origen irracional...pero real!!!. Es decir, la poesía nace de las sombras de la mente, pero se eleva y dice más cosas de las que imaginamos, en el mundo externo, de las luces; ahí su belleza...De esta manera, doy plena libertad a la interpretación múltiple, que es la que, reconozco, genera el placer de la poesía, tanto cuando transitamos por la luz, como por la tiniebla, como por los otros "tonos" que nos da la vida. Dr. Fronteras.

 



 

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Viejo poema del siglo XX

La palabra con emoción es poesía, no importa qué formato textual se use, refleja directamente la vida sin adornos ni metáforas; nace de los más profundo de la conciencia, quizá del Id (ello) de Freud, y se eleva a un metalenguaje que escandaliza la vida social en menor o mayor medida, como todo arte...Ejemplo (no es mío): 

 

"¿Que cómo fue, señora?. Como son las cosas cuando son del alma. Ella era muy linda y él era muy hombre. Y yo la quería y ella me adoraba. Pero él, hecho sombras, se me interponía. Y todas las noches junto a su ventana fragantes manojos de rosas había. Y cuando las sombras cubrían las cosas y en el ancho cielo la luna brillaba de entre las palabras brotaba su canto y como una flecha llegaba a su casa... ¡Cómo la quería! ¡Cómo le cantaba sus ansias de amores y cómo vibraba con él su guitarra! y yo tras las palmas con rabia le oía y entre canto y canto colgaba una lágrima, lágrima de hombre, no crea otra cosa que los hombres lloran como las mujeres porque tienen débil como ellas el alma. Y cuando la sangre se enrabia en las venas no hay quien pueda. Y una noche oscura ¡lo hacen los celos! lo esperé allá abajo junto a la cañada. Retumbaba el trueno y llovía y el río, igual que mis venas, hinchado bajaba. Al fin a lo lejos lo vi entre las sombras. Venía cantando su loca esperanza. En el cinto, colgado el machete. Bajo el brazo, la alegre guitarra. Se acercó a mi lado, tranquilo, sereno, me clavo en los ojos su fría mirada. Me dijo:¿Me esperas? Le dije: Te espero. Y no nos hablamos ni media palabra. ¿Como la quería?... El machete dijo su amor y sus ansias. No fue lucha de hombres, fue lucha de toros. Pero mas que el amor y el ensueño pudieron la envidia, los celos y la rabia. Y al fin mi machete lo dejó tendido sobre su guitarra...... Todavía en el suelo me dijo llorando: ¡Quiérela...que es buena quiérela...que es santa quiérela como yo la he querido, que aunque muero, la llevo metida en el alma! Y tuve celos del que así me hablaba, tuve celos de aquel que moría y aún muriendo la amaba. Y la sangre cegó mis pupilas. Y el machete en la mano temblóme con rabia y rasgué su carne buscándole el alma. Porque el alma se llevaba mi hembra, y yo no quería que se la llevara. (autor incierto)..."