Hola:
Hace tantos muchos años escribí un ensayo sobre el tema de la muerte, que luego llevé a un capítulo del libro "Ideas y Fronteras" EUNED 2001.
En ese ensayo mencioné unos experimentos de un tal Dr. Mc.Dougal o similar, que pesaba el alma, y por esas coincidencias ayer leí en el blog "Experientia docet" que se realizó recientemente uno similar con 7 pacientes a los que se les monitoreó su muerte: se detectó un aumento de la actividad cerebral justo al momento de la muerte.
La llamada "despolarización anóxica neuronal" es el último grito de la neurona que se ha quedado sin oxígeno (ellas son las que más lo necesitan y consumen), y debe ser un último pulso antientrópico de las membranas antes de llegar a entregarse a la segunda ley de Carnot.
Se señala en el corolario que ha de tener alguna relación con las "luminosidades" relatadas por los que han tenido experiencias cercanas a la muerte. Esto lo ligo con las ideas fronterizas que ocuparon mi desvelo hace casi treinta años, al escribir sobre el tema. Hoy día los experimentos son más robustos, dado el influjo de la tecnología. Pero lo que parece claro es que un túnel de luz bien puede ser un chorro de fotones detectados por áreas fotosensibles, o bien campos electromagnéticos (cosa parecida!) detectados.
Mi corolario: Se ha dado un paso más, pero es lenta la noche...
Dr. Fronteras
domingo, 11 de octubre de 2009
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