sábado, 21 de abril de 2012

Poema de febrero


Perdí mi sabiduría en la academia
y en el trabajo mi alma
mientras mi cuerpo olvidaba
la vida del sol
y mis genes se domaban.

En la docta oficina busqué
traducir con mis pasos
lo que el mundo decía
mientras mis diplomas
me hacían un esclavo más.

En la vendimia social
mis galas ostenté
hasta llegar a la cima
mientras mi cuerpo
marcaba el paso de los años.

Grietas grandes y profundas
burlé tomado del azar
driblando enemigos
en la majestuosidad
de un mundo materialista.

Tras de todas las calendas
empecé a ver más
con los ojos cerrados
y esclavo de un nombre
supe que estaba solo...

Y ya de rodillas
pude morir y renacer
a la idea del mundo
mientras conjuraba
todo lo que creía cierto.